A continuación encontrarás 20 ejercicios de comprensión lectora. Cada ejercicio incluye un texto relativamente extenso y varias preguntas para que los niños practiquen. Puedes usar uno por día, como tarea o como material de evaluación.
Ejercicio 1. El huerto de la escuela
Texto:
En la escuela de Paula decidieron crear un pequeño huerto en un rincón del patio. La idea surgió en una asamblea de clase, cuando la maestra les preguntó a los alumnos qué podían hacer para cuidar mejor el medio ambiente. Algunos propusieron reciclar papel, otros apagar las luces cuando no hiciera falta y Paula levantó la mano para sugerir que plantaran hortalizas y flores.
Durante varias semanas, los niños limpiaron la tierra, quitaron piedras y recogieron hojas secas. Un padre les regaló semillas de tomate, zanahoria y lechuga, y la directora aportó unas regaderas nuevas. Cada grupo de alumnos se encargó de una parte del huerto: unos regaban, otros arrancaban las malas hierbas y otros anotaban en una libreta cómo crecían las plantas.
Al final del trimestre, el huerto estaba lleno de colores. Había tomates rojos, flores amarillas y mariposas que revoloteaban entre las hojas. La escuela organizó una pequeña feria en la que vendieron algunas hortalizas a las familias. Con el dinero recaudado compraron más semillas para continuar el proyecto el siguiente año.
Preguntas de comprensión:
- ¿Quién propuso la idea de crear un huerto en la escuela?
- ¿Qué tareas realizaron los alumnos para preparar la tierra?
- ¿Qué semillas recibieron como regalo?
- ¿Cómo registraban los niños el crecimiento de las plantas?
- ¿En qué utilizaron el dinero que consiguieron en la feria?
Ejercicio 2. El misterio del paraguas rojo
Texto:
Cada tarde, al salir de la escuela, Lucía pasaba frente a una vieja tienda de antigüedades. En el escaparate siempre veía un paraguas rojo, con el mango de madera y una cinta dorada en el borde. A pesar de que había otros objetos curiosos, como relojes antiguos y teléfonos viejos, el paraguas era lo que más llamaba su atención.
Un día de lluvia, Lucía decidió entrar en la tienda. El dueño, un señor de barba blanca y gafas redondas, la saludó con una sonrisa. Ella, un poco tímida, le preguntó por el paraguas rojo. El hombre le contó que perteneció a una viajera que había dado la vuelta al mundo. Según la historia, cada vez que ella abría el paraguas en un lugar nuevo, se animaba a hablar con personas desconocidas y terminaba haciendo nuevos amigos.
Lucía salió de la tienda sin comprar nada, pero con la historia en la cabeza. Esa misma tarde, cuando empezó a llover con más fuerza, se dio cuenta de que su paraguas estaba roto. Entonces recordó el paraguas rojo y, después de pensarlo un momento, decidió ahorrar parte de su mesada para comprarlo algún día y comenzar sus propias aventuras.
Preguntas de comprensión:
- ¿Qué objeto llamaba la atención de Lucía en la tienda de antigüedades?
- ¿Cómo describía el dueño la historia del paraguas?
- ¿Qué le sucedió al paraguas de Lucía?
- ¿Qué decisión tomó Lucía al final del texto?
- ¿Qué significado especial tiene el paraguas rojo para ella?
Ejercicio 3. El perro lector
Texto:
En la biblioteca del barrio había un cartel muy extraño: “Lectura con Rolo, el perro”. A muchos niños les parecía una broma, pero era totalmente cierto. Rolo era un perro grande, de pelo dorado y ojos tranquilos, que se sentaba junto a los niños mientras ellos leían en voz alta.
La bibliotecaria explicaba que algunos niños se ponían nerviosos cuando leían delante de otras personas porque tenían miedo de equivocarse. En cambio, cuando leían para Rolo se sentían más relajados. El perro no los juzgaba ni se reía si pronunciaban mal una palabra. Solo los miraba con atención, a veces bostezaba y, de vez en cuando, movía la cola en señal de aprobación.
Con el paso de los meses, muchos niños mejoraron su velocidad y su entonación al leer. Algunos que antes evitaban los libros comenzaron a pedir cuentos para llevar a casa. Los padres estaban sorprendidos y agradecidos, y Rolo se convirtió en el “miembro honorífico” de la biblioteca. Cada fin de semana tenía una larga lista de niños que querían leer junto a él.
Preguntas de comprensión:
- ¿Qué hacía especial a la biblioteca del barrio?
- ¿Por qué leer delante de Rolo ayudaba a los niños?
- ¿Qué cambios se observaron en los niños después de varios meses?
- ¿Cómo reaccionaban los padres ante esta actividad?
- ¿Qué significa que Rolo fuera “miembro honorífico” de la biblioteca?
Ejercicio 4. La excursión a la montaña
Texto:
La clase de quinto grado llevaba semanas preparando una excursión a la montaña. Los alumnos habían investigado sobre los árboles y los animales que podrían encontrar: pinos, robles, ardillas y muchas aves diferentes. La maestra insistía en que la salida no era solo para divertirse, sino también para aprender a observar la naturaleza con respeto.
El día de la excursión, todos llegaron muy temprano al colegio, con mochilas llenas de bocadillos, agua y chubasqueros por si llovía. Durante el camino en autobús, algunos cantaban, otros miraban por la ventana y otros aprovechaban para repasar las normas de seguridad: no alejarse del grupo, no arrancar flores y no dejar basura.
Al llegar, siguieron un sendero señalizado. Se detuvieron varias veces para escuchar el canto de los pájaros y para identificar huellas en el suelo. La maestra les pidió que guardaran unos minutos de silencio absoluto para notar los sonidos del bosque: el viento, las hojas, los insectos. Al final del día, cansados pero contentos, los alumnos regresaron con la sensación de haber vivido una aventura inolvidable.
Preguntas de comprensión:
- ¿Qué preparativos hicieron los alumnos antes de la excursión?
- ¿Qué normas de seguridad debían seguir durante la salida?
- ¿Qué actividades realizaron en la montaña?
- ¿Por qué la maestra pidió unos minutos de silencio?
- ¿Cómo se sintieron los alumnos al final del día?
Ejercicio 5. La carta que nunca llegó
Texto:
Ana tenía una amiga por correspondencia que vivía en otro país. Se llamaba Lidia y se escribían cartas cada mes, contándose sus juegos favoritos, las materias del colegio y las fiestas típicas de sus ciudades. Un día, Ana envió una carta muy especial, con dibujos y fotografías de su cumpleaños, pero pasaron las semanas y no recibió respuesta.
Al principio pensó que Lidia estaba ocupada con los exámenes. Después empezó a preocuparse y a preguntarse si habría dicho algo que la molestara. Finalmente, decidió ir a la oficina de correos para informarse. Allí, la empleada revisó unos papeles y le explicó que, debido a una fuerte tormenta, algunos sacos de cartas se habían mojado y parte del correo se había estropeado.
Ana se sintió triste, pero también aliviada al saber que Lidia no la había ignorado. Esa misma tarde escribió una nueva carta, explicando lo ocurrido y enviando otra copia de las fotos. Un par de semanas después, finalmente llegó la respuesta de su amiga, que también se alegró de aclarar el malentendido.
Preguntas de comprensión:
- ¿Qué tipo de relación tenían Ana y Lidia?
- ¿Por qué la carta de Ana era tan especial?
- ¿Qué pensó Ana cuando no recibió respuesta?
- ¿Qué explicación le dieron en la oficina de correos?
- ¿Cómo se solucionó el problema entre las amigas?
Ejercicio 6. El vecino invisible
Texto:
En el edificio donde vivía Marcos había un apartamento del que todos hablaban, pero nadie conocía a su dueño. Decían que el vecino trabajaba de noche, que siempre salía muy temprano y que nunca se le veía en las reuniones de la comunidad. Para los niños, aquello era un misterio fascinante.
Un día, mientras bajaba la basura, Marcos escuchó un ruido en el rellano. Al girarse, vio que la puerta del “apartamento misterioso” estaba entreabierta. Dudó un momento, pero la curiosidad pudo más y se acercó. Entonces apareció un señor con un casco de bicicleta en la mano y una gran mochila en la espalda. Sonrió y se presentó: era repartidor nocturno y, por eso, casi nunca coincidía con los demás vecinos.
El hombre le contó que seguía las reuniones a través de los carteles que dejaban en el portal y que, aunque parecía invisible, se sentía parte del edificio. Le pidió a Marcos que transmitiera un saludo a todos y que les explicara su situación. Desde entonces, los vecinos comenzaron a dejarle notas amables y pequeños detalles en la puerta, para que supiera que también lo consideraban parte de la comunidad.
Preguntas de comprensión:
- ¿Por qué los vecinos consideraban misterioso al dueño del apartamento?
- ¿Cómo conoció Marcos al vecino?
- ¿En qué trabajaba el hombre?
- ¿Cómo se mantenía informado de las reuniones del edificio?
- ¿Qué cambios se produjeron después de que Marcos contara la historia a los demás?
Ejercicio 7. El concurso de ciencia
Texto:
En el colegio de Carla organizaron un concurso de ciencia. Cada grupo de alumnos debía preparar un experimento sencillo y explicarlo al resto de la escuela. Carla y sus amigos decidieron construir un pequeño volcán con plastilina, cartón y bicarbonato. Durante varios días investigaron en libros y en internet hasta encontrar la mezcla perfecta para simular la lava.
El día del concurso, montaron su mesa con cuidado. Tenían el volcán en el centro, carteles con ilustraciones y una lista de pasos para que todo saliera bien. Cuando llamaron a su grupo, Carla respiró hondo y comenzó a explicar cómo se forman los volcanes en la naturaleza. Luego, uno de sus compañeros vertió el vinagre con colorante rojo sobre el “cráter” de plastilina y, ante la mirada sorprendida del público, la espuma empezó a salir.
Aunque no ganaron el primer premio, el jurado destacó su claridad al explicar el proceso y su trabajo en equipo. Para Carla, lo más importante no fue el trofeo, sino la emoción de haber aprendido algo nuevo y de haberlo compartido con los demás.
Preguntas de comprensión:
- ¿En qué consistía el concurso de ciencia?
- ¿Qué experimento eligieron Carla y sus amigos?
- ¿Cómo prepararon la explicación para el día del concurso?
- ¿Qué reacción causó el experimento en el público?
- ¿Por qué Carla se sintió satisfecha aunque no ganaran?
Ejercicio 8. La casa de los sonidos
Texto:
La abuela de Martín vivía en una casa antigua, con suelo de madera y puertas que crujían al abrirse. Cuando él iba de visita, al principio se asustaba por los ruidos nocturnos: pasos que parecían venir del pasillo, golpecitos en las ventanas y el tic-tac del reloj del salón. Sin embargo, su abuela siempre decía que aquella casa estaba “llena de sonidos amigos”.
Una noche, al no poder dormir, Martín decidió seguir los ruidos. Descubrió que el “paso” del pasillo era en realidad la rama de un árbol que golpeaba suavemente contra la pared. Los golpecitos en la ventana provenían de la lluvia y el viento, que jugaban con los postigos. El reloj del salón, que tanto le inquietaba, era simplemente un objeto que recordaba la hora en voz alta.
Cuando logró entender el origen de cada sonido, dejó de tener miedo. Incluso comenzó a encontrar cierta belleza en esa sinfonía de ruidos. Desde entonces, cuando sus amigos hablaban de casas embrujadas, Martín sonreía y pensaba que, a veces, lo que asusta es solo algo que aún no conocemos bien.
Preguntas de comprensión:
- ¿Por qué la casa de la abuela parecía misteriosa para Martín?
- ¿Qué explicación tenía la abuela para los ruidos?
- ¿Qué descubrió Martín cuando siguió los sonidos?
- ¿Cómo cambió su percepción de la casa?
- ¿Qué enseñanza podemos sacar de esta historia?
Ejercicio 9. El club de intercambio de libros
Texto:
En el barrio de Sofía, muchos niños tenían libros que ya habían leído y que guardaban en estanterías llenas de polvo. Un día, el bibliotecario del centro cultural propuso crear un “club de intercambio de libros”. La idea era sencilla: cada niño traía un libro en buen estado y, a cambio, podía llevarse otro diferente.
Al principio, algunos dudaban porque les costaba desprenderse de sus historias favoritas. Pero el bibliotecario explicó que compartir un libro era una manera de darle “una segunda vida”. Poco a poco, el club fue creciendo y las mesas se llenaron de cuentos, novelas de aventuras y cómics. Sofía cambió su libro sobre dinosaurios por uno de viajes espaciales y, unas semanas después, lo volvió a cambiar por una recopilación de leyendas.
Con el tiempo, los niños comenzaron también a escribir pequeñas reseñas que pegaban dentro de las portadas. Así, quien tomaba un libro podía leer la opinión del lector anterior. De esta forma, el club no solo compartía libros, sino también experiencias y recomendaciones.
Preguntas de comprensión:
- ¿En qué consistía el “club de intercambio de libros”?
- ¿Por qué a algunos niños les costaba participar al principio?
- ¿Qué libros intercambió Sofía?
- ¿Qué nueva actividad añadieron luego al club?
- ¿Qué beneficios tiene compartir libros con otros niños?
Ejercicio 10. El apagón inesperado
Texto:
Una noche de verano, cuando hacía mucho calor, la familia de Diego estaba viendo una película en la televisión. De repente, todas las luces de la casa se apagaron y el silencio se llenó de murmullos preocupados. Miraron por la ventana y descubrieron que el apagón afectaba a todo el barrio.
Al principio, todos se quejaron: no podrían terminar la película, no podrían usar el ventilador y el frigorífico estaría sin funcionar durante un rato. Sin embargo, la abuela propuso encender unas velas y contar historias. Reunidos alrededor de la mesa del comedor, comenzaron a recordar anécdotas de cuando eran pequeños, viajes en tren, fiestas antiguas y travesuras que nadie había confesado hasta entonces.
La hora pasó rápidamente entre risas y algún susto provocado por las sombras que las velas dibujaban en las paredes. Cuando por fin volvió la luz, Diego se dio cuenta de que no echaba de menos la televisión. De hecho, le habría gustado que el apagón durara un poco más para seguir escuchando historias.
Preguntas de comprensión:
- ¿Qué estaba haciendo la familia de Diego cuando se produjo el apagón?
- ¿Qué sentimientos tuvieron al principio?
- ¿Qué solución propuso la abuela?
- ¿Cómo cambió el ambiente familiar gracias a las historias?
- ¿Qué reflexión hizo Diego cuando volvió la luz?
Ejercicio 11. El árbol de los deseos
Texto:
En el parque central del pueblo había un gran roble al que todos llamaban “el árbol de los deseos”. No porque hiciera magia, sino porque la gente colgaba en sus ramas pequeñas cintas de colores con mensajes escritos. Algunos pedían salud para un familiar, otros deseaban aprobar un examen o conseguir un trabajo.
Un día, la maestra llevó a su clase al parque y les propuso escribir un deseo que no fuera solo para ellos, sino para alguien más. Los niños se tomaron el encargo muy en serio. Una alumna pidió que su vecino encontrara pronto una mascota perdida; otro niño deseó que en el comedor escolar nunca faltara comida para nadie.
Cuando terminaron, colgaron las cintas en las ramas bajas del roble. Aunque sabían que el árbol no tenía poderes, les gustaba imaginar que, de algún modo, sus buenos deseos se expandían como sus hojas, llevando un poco de esperanza a quienes los necesitaban.
Preguntas de comprensión:
- ¿Por qué el roble era llamado “árbol de los deseos”?
- ¿Qué tipo de deseos solía colgar la gente?
- ¿Qué condición puso la maestra para los deseos de sus alumnos?
- Menciona dos ejemplos de deseos que pidieron los niños.
- ¿Qué sentían los alumnos al colgar sus cintas en el árbol?
Ejercicio 12. El refugio de los gatos
Texto:
Cerca de la casa de Elena había un pequeño refugio de animales que atendía, sobre todo, a gatos abandonados. El lugar funcionaba gracias a voluntarios que dedicaban parte de su tiempo libre a limpiar, alimentar y jugar con los animales. Elena siempre pasaba por delante, pero no se había atrevido a entrar hasta que su clase organizó una visita solidaria.
Dentro del refugio, vieron gatitos pequeños que habían sido rescatados de la calle y gatos mayores que esperaban una familia tranquila. Los voluntarios explicaron que cada animal tenía una ficha con su historia y sus necesidades especiales. Algunos necesitaban medicación diaria, otros solo pedían un rincón cálido y paciencia para perder el miedo.
Los alumnos llevaron comida, mantas y juguetes. Elena quedó tan impresionada que decidió regresar los sábados por la mañana para ayudar a cepillar a los gatos y limpiar sus cajas de arena. No podía adoptar ninguno en casa, pero descubrió que también era importante ofrecer cariño y cuidado mientras esperaban una familia definitiva.
Preguntas de comprensión:
- ¿Qué tipo de animales acogía principalmente el refugio?
- ¿Por qué Elena no había entrado antes al refugio?
- ¿Qué información contenían las fichas de cada animal?
- ¿Qué aportaron los alumnos durante su visita?
- ¿Cómo decidió colaborar Elena después de conocer el lugar?
Ejercicio 13. El diario del tiempo
Texto:
En clase de ciencias, el profesor pidió a los alumnos que llevaran un “diario del tiempo” durante un mes. Cada día debían anotar si hacía sol, llovía, estaba nublado o soplaba mucho viento. También podían dibujar símbolos y escribir pequeñas observaciones, como la temperatura o si necesitaban abrigo.
Tomás, que al principio pensó que sería una tarea aburrida, comenzó a disfrutarla cuando descubrió que el clima cambiaba más de lo que imaginaba. Había días de lluvia intensa seguidos de cielos totalmente despejados. Algunos atardeceres tenían colores anaranjados que nunca se había detenido a mirar con atención.
Al final del mes, cada alumno presentó su diario. Comparando todos, el profesor les mostró que, aunque vivían en la misma ciudad, algunos percibían los cambios con más detalle que otros. Tomás comprendió que observar el tiempo no solo servía para elegir la ropa adecuada, sino también para conocer mejor el lugar donde vivía.
Preguntas de comprensión:
- ¿En qué consistía la tarea del “diario del tiempo”?
- ¿Por qué Tomás cambió de opinión sobre la actividad?
- ¿Qué tipo de cosas empezó a notar gracias al diario?
- ¿Qué descubrieron al comparar los diarios en clase?
- ¿Qué aprendizaje obtuvo Tomás sobre observar el clima?
Ejercicio 14. La cafetería silenciosa
Texto:
En la ciudad de Laura abrieron una cafetería muy especial llamada “Minuto de silencio”. No se trataba de un lugar triste, sino de un espacio donde, cada hora en punto, todas las personas guardaban un minuto de completo silencio. Durante ese tiempo se apagaba la música y nadie podía hablar.
Laura fue un sábado con sus padres. Al principio le resultó difícil imaginar a toda una cafetería en silencio, pero cuando llegó la hora en punto sonó una campanita y todos dejaron de conversar. Se oían solamente el burbujeo de la cafetera, el ruido de las tazas y algún coche lejano en la calle. Laura se dio cuenta de que, aunque duraba poco, ese minuto parecía más largo de lo normal.
Después, la conversación regresó con naturalidad, pero la niña sintió que algo había cambiado. En ese breve silencio había podido observar a la gente con más atención y pensar en cosas que normalmente pasaban desapercibidas. Para ella, la cafetería no era solo un lugar para tomar chocolate caliente, sino también para aprender a escuchar el ruido del mundo con otros oídos.
Preguntas de comprensión:
- ¿Qué tenía de especial la cafetería “Minuto de silencio”?
- ¿Qué ocurría cada hora en punto?
- ¿Qué sonidos pudo escuchar Laura durante el minuto de silencio?
- ¿Cómo se sintió Laura después de esa experiencia?
- ¿Qué enseñanza podría sacar un lector de esta historia?
Ejercicio 15. El museo de inventos raros
Texto:
En la feria de la ciudad montaron un pequeño museo temporal con inventos raros. Había una máquina que prometía doblar la ropa sola, un paraguas con linterna incorporada y un cepillo de dientes musical que sonaba mientras lo usabas. A los niños les encantaba probar todo, aunque muchos inventos funcionaban solo a medias.
Luis se quedó fascinado con un aparato llamado “recordador de tareas”. Era una pulsera que vibraba cuando tenías que hacer algo importante, como estudiar para un examen o sacar la basura. El inventor explicaba que la pulsera se programaba desde una aplicación del móvil y que, así, nadie olvidaría sus responsabilidades.
Sin embargo, la madre de Luis le recordó que la mejor forma de no olvidar sus tareas era organizarse él mismo, usar una agenda y ser responsable. El niño comprendió que los inventos podían ayudar, pero que no sustituían el esfuerzo personal. Aun así, salió del museo lleno de ideas sobre cosas que le gustaría inventar cuando fuera mayor.
Preguntas de comprensión:
- ¿Qué tipo de objetos se exhibían en el museo temporal?
- ¿Qué características tenía el “recordador de tareas”?
- ¿Qué opinión tenía la madre de Luis sobre ese invento?
- ¿Qué reflexión hizo Luis al final de la visita?
- ¿Por qué crees que a los niños les atraen tanto los inventos raros?
Ejercicio 16. La banda de la azotea
Texto:
En el edificio de Carla vivían varios jóvenes a los que les gustaba la música. Un día decidieron formar una banda y ensayar en la azotea, para no molestar tanto a los vecinos. Había una chica que tocaba la batería, dos guitarristas, un chico con teclado y Carla, que se animó a ser la vocalista aunque nunca había cantado en público.
Al principio, los ensayos sonaban desordenados: se confundían de acordes, entraban tarde y la batería iba demasiado rápido. Pero, con constancia, fueron mejorando. También hablaron con los vecinos para fijar horarios y evitar tocar a la hora de la siesta. Poco a poco, algunas personas comenzaron a subir a la azotea para escucharlos, llevando sillas plegables y refrescos.
Un domingo por la tarde organizaron un pequeño concierto gratuito. No hubo focos ni escenario, solo ganas de compartir su música. Aunque Carla estaba nerviosa, cuando empezó a cantar se dio cuenta de que todos la apoyaban. Al final, los aplausos sonaron tan fuertes como si estuvieran en un gran teatro.
Preguntas de comprensión:
- ¿Cómo estaba formada la banda de la azotea?
- ¿Qué problemas tuvieron al comienzo de los ensayos?
- ¿Qué acuerdos hicieron con los vecinos?
- ¿Cómo fue el ambiente del concierto final?
- ¿Qué aprendió Carla sobre cantar en público?
Ejercicio 17. Una biblioteca en el autobús
Texto:
En una ciudad costera, la alcaldía transformó un viejo autobús en una biblioteca móvil. Pintaron la carrocería con dibujos de personajes de cuentos y, en su interior, colocaron estanterías llenas de libros. Cada semana, el autobús-biblioteca se detenía en un barrio diferente para que los niños pudieran subir, leer y llevarse libros prestados.
Mateo lo descubrió un día que regresaba del parque. Subió con curiosidad y se encontró con cojines de colores, una alfombra suave y una bibliotecaria que lo recibió con una sonrisa. Le explicó que podía sacar hasta tres libros y devolverlos la semana siguiente, cuando el autobús volviera a pasar por su zona.
Muy pronto, el autobús se convirtió en un punto de encuentro. Algunos niños iban directamente después del colegio; otros, los fines de semana. No solo leían, sino que también escuchaban cuentacuentos y participaban en concursos de dibujo relacionados con las historias. Gracias a esta iniciativa, muchos niños que no podían desplazarse hasta la gran biblioteca del centro tuvieron por primera vez un rincón de lectura cerca de casa.
Preguntas de comprensión:
- ¿Qué transformación sufrió el viejo autobús?
- ¿Cómo estaba decorado el interior del vehículo?
- ¿Qué normas tenía Mateo para sacar libros?
- ¿Qué actividades, además de leer, se realizaban en la biblioteca móvil?
- ¿Por qué fue importante esta iniciativa para algunos niños?
Ejercicio 18. El experimento de las pantallas apagadas
Texto:
La familia de Daniela se dio cuenta de que pasaban muchas horas delante de las pantallas: móviles, tabletas, ordenadores y televisión. Por eso, el padre propuso un experimento: durante un fin de semana entero, no usarían ningún dispositivo electrónico, excepto para emergencias. Al principio, todos protestaron, pero aceptaron el reto.
El sábado por la mañana se levantaron sin revisar mensajes ni redes sociales. Prepararon el desayuno juntos y después salieron al parque con una pelota y una cometa. Descubrieron que el tiempo parecía más largo cuando no estaba lleno de notificaciones. Por la tarde, jugaron a juegos de mesa, cocinaron galletas y escribieron una lista de actividades que les gustaría seguir haciendo sin pantallas.
El domingo, aunque tuvieron la tentación de encender la televisión, se mantuvieron firmes. Al finalizar el fin de semana, la familia coincidió en que se habían sentido más unidos y tranquilos. Decidieron, entonces, establecer una nueva regla: todos los domingos por la tarde serían “horas sin pantallas”.
Preguntas de comprensión:
- ¿En qué consistió el experimento propuesto por el padre de Daniela?
- ¿Qué actividades realizaron el sábado sin usar pantallas?
- ¿Cómo se sintió la familia durante el fin de semana?
- ¿Qué decisión tomaron al final del experimento?
- ¿Qué ventajas puede tener pasar tiempo sin dispositivos electrónicos?
Ejercicio 19. La planta que no quería crecer
Texto:
Raúl recibió como regalo de cumpleaños una pequeña planta en una maceta. El vendedor aseguró que, con buenos cuidados, se convertiría en una flor de muchos colores. Raúl se emocionó y prometió regarla todos los días. Sin embargo, después de dos semanas, la planta seguía igual y parecía incluso más débil.
Preocupado, Raúl buscó información en un libro de jardinería para niños. Descubrió que la planta que tenía no necesitaba tanta agua y que, además, debía recibir luz directa solo algunas horas. Hasta ese momento, él la había dejado en un rincón oscuro y la había regado en exceso, pensando que así crecería más rápido.
Siguiendo las nuevas instrucciones, colocó la maceta cerca de la ventana y ajustó el riego. No fue de un día para otro, pero con paciencia la planta empezó a echar hojas verdes y, pasado un tiempo, floreció como le habían prometido. Raúl aprendió que cuidar de un ser vivo implica informarse y tener paciencia, no solo buenas intenciones.
Preguntas de comprensión:
- ¿Qué regalo recibió Raúl por su cumpleaños?
- ¿Por qué la planta se veía cada vez peor al principio?
- ¿Dónde encontró Raúl la información para cuidar mejor la planta?
- ¿Qué cambios realizó en el cuidado de la maceta?
- ¿Qué enseñanza obtuvo Raúl al final de la historia?
Ejercicio 20. La clase sin paredes
Texto:
En una escuela rural, la maestra decidió que una vez por semana tendrían “clase sin paredes”. Eso significaba que las lecciones se realizarían al aire libre: bajo un árbol, junto al río o en un pequeño claro del bosque cercano. Los alumnos llevaban cuadernos, lápices y una manta para sentarse en el suelo.
Durante esas clases, aprendían matemáticas midiendo la sombra de los árboles, estudiaban ciencias observando insectos y plantas, y practicaban lengua escribiendo descripciones del paisaje. A veces, simplemente se tumbaban un rato a mirar las nubes para luego inventar historias sobre las formas que veían en el cielo.
Al final del trimestre, la maestra les preguntó qué habían aprendido. Muchos niños respondieron con ejemplos concretos de contenidos, pero también mencionaron algo más: habían descubierto que el conocimiento no estaba solo dentro de los libros o de las aulas, sino también en el mundo que los rodeaba. Para ellos, la “clase sin paredes” se convirtió en uno de los mejores recuerdos del curso.
Preguntas de comprensión:
- ¿Qué significaba tener una “clase sin paredes” en esa escuela?
- Menciona al menos dos actividades que realizaban al aire libre.
- ¿Cómo utilizaban la naturaleza para aprender matemáticas y ciencias?
- ¿Qué reflexión hicieron los alumnos al final del trimestre?
- ¿Por qué crees que estas clases quedaron como un buen recuerdo para ellos?
Estos 20 textos pueden imprimirse, proyectarse en clase o usarse como tareas para casa. Puedes combinar algunos ejercicios o adaptarlos según la edad y el nivel de lectura de tus alumnos.
Solucionario de comprensión lectora
Ejercicio 1. El huerto de la escuela
- Paula fue quien propuso la idea del huerto.
- Limpiaron la tierra, quitaron piedras y recogieron hojas secas.
- Semillas de tomate, zanahoria y lechuga.
- Algunos alumnos anotaban en una libreta cómo crecían las plantas.
- Compraron más semillas para continuar el proyecto el siguiente año.
Ejercicio 2. El misterio del paraguas rojo
- El paraguas rojo del escaparate.
- Dijo que había pertenecido a una viajera que dio la vuelta al mundo y que, al abrirlo en lugares nuevos, hacía nuevos amigos.
- Su paraguas estaba roto cuando comenzó a llover fuerte.
- Decidió ahorrar parte de su mesada para comprar el paraguas rojo.
- Para Lucía representa la oportunidad de vivir sus propias aventuras y conocer gente nueva.
Ejercicio 3. El perro lector
- La biblioteca ofrecía sesiones de lectura en voz alta con Rolo, un perro que acompañaba a los niños.
- Porque el perro no los juzgaba ni se reía, así que perdían el miedo a equivocarse y se sentían más relajados.
- Mejoraron su velocidad y entonación al leer y muchos empezaron a pedir libros para llevar a casa.
- Los padres estaban sorprendidos y agradecidos.
- Que lo consideraban un miembro especial y muy importante de la biblioteca, aunque fuera un perro.
Ejercicio 4. La excursión a la montaña
- Investigaron sobre árboles y animales de la zona y prepararon mochilas con bocadillos, agua y chubasqueros.
- No alejarse del grupo, no arrancar flores y no dejar basura.
- Siguieron un sendero, escucharon el canto de los pájaros, identificaron huellas y observaron la naturaleza.
- Para que pudieran escuchar los sonidos del bosque: el viento, las hojas, los insectos.
- Se sintieron cansados pero contentos, como si hubieran vivido una aventura inolvidable.
Ejercicio 5. La carta que nunca llegó
- Eran amigas por correspondencia; se escribían cartas.
- Porque llevaba dibujos y fotografías de su cumpleaños.
- Primero pensó que Lidia estaba ocupada y después temió haberla molestado con algo.
- Que una fuerte tormenta mojó algunos sacos de cartas y parte del correo se estropeó.
- Ana envió otra carta con nuevas fotos y, finalmente, recibió la respuesta de Lidia aclarando el malentendido.
Ejercicio 6. El vecino invisible
- Porque nunca lo veían: trabajaba de noche, salía muy temprano y no asistía a las reuniones.
- Cuando bajaba la basura vio la puerta entreabierta y el vecino salió con casco y mochila.
- Era repartidor nocturno.
- Se informaba leyendo los carteles que dejaban en el portal.
- Los vecinos empezaron a dejarle notas amables y pequeños detalles en su puerta, haciéndolo sentir parte de la comunidad.
Ejercicio 7. El concurso de ciencia
- Cada grupo debía preparar un experimento sencillo y explicarlo al resto de la escuela.
- Un volcán de plastilina, cartón y bicarbonato que expulsaba “lava”.
- Investigaron varios días, prepararon carteles explicativos, una lista de pasos y Carla ensayó la explicación de cómo se forman los volcanes.
- El público se sorprendió al ver salir la espuma del volcán.
- Porque aprendió mucho y disfrutó trabajando en equipo y compartiendo lo aprendido, más allá del premio.
Ejercicio 8. La casa de los sonidos
- Porque de noche se oían crujidos, pasos, golpes en la ventana y el tic-tac del reloj, que le daban miedo.
- Decía que la casa estaba llena de “sonidos amigos”, ruidos normales.
- Que los pasos eran una rama que golpeaba la pared, los golpecitos eran la lluvia y el viento, y el tic-tac venía del reloj del salón.
- Dejó de tener miedo y empezó a encontrar belleza en esos sonidos.
- Que muchas veces tememos lo que no conocemos; al entenderlo, el miedo desaparece.
Ejercicio 9. El club de intercambio de libros
- Cada niño llevaba un libro en buen estado y podía cambiarlo por otro distinto.
- Porque les costaba desprenderse de sus libros e historias favoritas.
- Primero cambió un libro de dinosaurios por uno de viajes espaciales y luego por una recopilación de leyendas.
- Comenzaron a escribir pequeñas reseñas u opiniones y pegarlas dentro de las portadas.
- Permite que los libros tengan “segunda vida”, que los niños descubran nuevas historias y compartan experiencias de lectura.
Ejercicio 10. El apagón inesperado
- Estaban viendo una película en la televisión.
- Se quejaron y se preocuparon por no poder terminar la película, por el calor y por los aparatos apagados.
- Encender velas y reunirse para contar historias y anécdotas.
- El ambiente se volvió divertido y cercano, con risas e historias compartidas en familia.
- Se dio cuenta de que no extrañaba la televisión y que le habría gustado que el apagón durara más para seguir escuchando historias.
Ejercicio 11. El árbol de los deseos
- Porque la gente colgaba en sus ramas cintas de colores con mensajes y deseos escritos.
- Deseos de salud, de aprobar exámenes, de conseguir trabajo, etc.
- Que el deseo no fuera para ellos mismos, sino para otra persona.
- Por ejemplo, que su vecino encontrara su mascota perdida y que en el comedor escolar nunca faltara comida para nadie.
- Sentían ilusión y esperanza, como si sus buenos deseos se extendieran a otras personas.
Ejercicio 12. El refugio de los gatos
- Principalmente gatos abandonados.
- Porque solo pasaba por delante y no se había atrevido a entrar hasta la visita de la clase.
- La historia de cada animal y sus necesidades especiales (medicación, tipo de cuidados, etc.).
- Llevaron comida, mantas y juguetes para los animales.
- Volver los sábados para ayudar como voluntaria: cepillar a los gatos, limpiar sus cajas y darles cariño.
Ejercicio 13. El diario del tiempo
- Apuntar cada día el estado del tiempo (sol, lluvia, nubes, viento), con símbolos y observaciones como la temperatura o la ropa necesaria.
- Porque descubrió que el clima cambiaba mucho y comenzó a fijarse con interés.
- Días de lluvia intensa, cielos totalmente despejados, atardeceres anaranjados, etc.
- Que, aunque vivían en la misma ciudad, algunos observaban los cambios del tiempo con más detalle que otros.
- Que observar el clima sirve para conocer mejor el lugar donde vive, no solo para elegir la ropa.
Ejercicio 14. La cafetería silenciosa
- Que cada hora en punto todos guardaban un minuto de silencio total.
- Sonaba una campanita, se apagaba la música y nadie hablaba durante un minuto.
- Escuchó el burbujeo de la cafetera, el ruido de las tazas y los coches lejanos de la calle.
- Se sintió diferente, más atenta; notó que el minuto parecía más largo y que podía observar mejor a la gente y al lugar.
- Que el silencio ayuda a pensar, a observar y a escuchar el mundo de otra manera.
Ejercicio 15. El museo de inventos raros
- Inventos curiosos, como una máquina que doblaba la ropa sola, un paraguas con linterna y un cepillo de dientes musical.
- Era una pulsera que vibraba para recordar tareas importantes y se programaba desde una aplicación del móvil.
- Pensaba que, más que depender de la pulsera, Luis debía organizarse por sí mismo, ser responsable y usar una agenda.
- Comprendió que los inventos pueden ayudar, pero no reemplazan el esfuerzo y la responsabilidad personal.
- Porque son creativos y prometen soluciones divertidas o fáciles a los problemas, lo que despierta su curiosidad.
Ejercicio 16. La banda de la azotea
- Una chica a la batería, dos guitarristas, un chico al teclado y Carla como cantante.
- Sonaban desordenados, se equivocaban de acordes, entraban tarde y la batería iba demasiado rápido.
- Acordaron horarios de ensayo y evitar tocar a la hora de la siesta para no molestar.
- Fue sencillo pero alegre: vecinos con sillas y refrescos, y muchos aplausos al final.
- Que podía superar sus nervios y cantar en público cuando tenía apoyo y práctica.
Ejercicio 17. Una biblioteca en el autobús
- Se transformó en una biblioteca móvil que visitaba distintos barrios.
- Tenía estanterías con libros, cojines de colores, una alfombra suave y un ambiente acogedor.
- Podía sacar hasta tres libros y debía devolverlos la semana siguiente cuando el autobús volviera.
- Se hacían cuentacuentos y concursos de dibujo relacionados con las historias.
- Porque acercó la lectura a niños que no podían ir a la gran biblioteca del centro, ofreciéndoles un rincón de lectura cerca de casa.
Ejercicio 18. El experimento de las pantallas apagadas
- Pasar todo un fin de semana sin usar móviles, tabletas, ordenadores ni televisión, salvo en caso de emergencia.
- Prepararon el desayuno juntos, fueron al parque con una pelota y una cometa, jugaron a juegos de mesa, cocinaron galletas y elaboraron una lista de actividades sin pantallas.
- Se sintieron más unidos, tranquilos y con la sensación de que el tiempo pasaba más despacio.
- Decidieron que todos los domingos por la tarde serían horas sin pantallas.
- Permite pasar más tiempo en familia, hacer actividades creativas o físicas y descansar de las distracciones de los dispositivos.
Ejercicio 19. La planta que no quería crecer
- Una pequeña planta en una maceta.
- Porque la regaba demasiado y la tenía en un lugar oscuro, sin la luz adecuada.
- En un libro de jardinería para niños.
- La colocó cerca de una ventana para que recibiera luz y redujo el riego según lo que la planta necesitaba.
- Que para cuidar un ser vivo hay que informarse y tener paciencia, no solo buenas intenciones.
Ejercicio 20. La clase sin paredes
- Que las clases se hacían al aire libre, fuera del aula, bajo árboles, junto al río o en el bosque.
- Medían la sombra de los árboles para hacer matemáticas, observaban insectos y plantas para ciencias y escribían descripciones o historias sobre el paisaje y las nubes.
- Usaban la sombra de los árboles para medir y calcular en matemáticas y observaban directamente plantas e insectos para estudiar ciencias.
- Que el conocimiento no está solo en los libros o en las aulas, sino también en el mundo que los rodea.
- Porque fueron clases diferentes, divertidas, en contacto con la naturaleza y que les hicieron aprender de otra manera.

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